
BOTELLAS LAVAOJOS
Efectividad, bajo mantenimiento y fácil uso e implementación a un coste muy contenido . Las botellas lavaojos ofrecen múltiples ventajas que complementan perfectamente a otros sistemas de seguridad laboral.
Existen muchas situaciones en las que nos vemos expuestos a riesgos oculares, incluso en actividades no usualmente asociadas con accidentes de este tipo, como logística, limpieza, mantenimiento, cimentaciones, ensamblado o manipulación de componentes, etc.
Productos de limpieza, desengrasantes, cementos y demás químicos de uso habitual poseen propiedades cáusticas extremadamente agresivas con el ojo. Por otra parte, el polvo, serrín, viruta metálica y demás partículas pueden irritar y dañar las capas superficiales del ojo, creando focos de infección que pueden suponer bajas más prolongadas. Es importante actuar de manera rápida y efectiva para minimizar al máximo posible las consecuencias.

La solución económica, práctica y de bajo mantenimiento
Las botellas lavaojos son la solución perfecta para cualquier tipo de negocio o actividad en el que haya un riesgo de contaminación ocular por suciedad, partículas o productos químicos. Las botellas de solución salina estéril enjuagan el ojo y reestablecen su salinidad natural (algo que el agua corriente no hace).
Son de fácil implantación mediante estaciones murales, que pueden colocarse directamente en las zonas de trabajo para minimizar el tiempo de actuación. También pueden ser cómodamente transportadas en vehículos, riñoneras, mochilas, etc. garantizando siempre su disponibilidad.
Al ser un producto sellado y estéril, su mantenimiento se limitará a sustituir las botellas cuando caduquen cada 3 años, por lo que su control y gasto de mantenimiento es muy bajo. Es importante que las botellas se sitúen en zonas protegidas de las inclemencias del tiempo (temperatura, radiación, contaminantes, etc)
Neutralizadores para accidentes con productos cáusticos, tanto ácidos como bases
En el caso de riesgo de contaminación por químicos cáusticos, ya sean ácidos como bases, usar una botella con solución neutralizadora supondrá en muchos casos la diferencia entre perder o no el ojo. Nuestras botellas BioPhos74 y pH-Neutral son soluciones especiales de fosfato al 4,9% que frenan el avance de la quemadura química.
Sustancias como la sosa cáustica continúan penetrando en el tejido vivo aunque se enjuaguen de inmediato con gran cantidad de agua. En estas situaciones cada segundo es vital, por lo que una primera intervención con nuestras botellas neutralizadoras será una opción totalmente recomendable.
Es importante saber que los productos cáusticos no solo se emplean en la industria química. Limpiadores, desengrasantes, disolventes, hormigón y muchas otras sustancias tienen mayor o menor grado de causticidad, que en el caso más leve supondrán una irritación severa con riesgo de infecciones y demás complicaciones posteriores, al tratarse de un tejido muy delicado.

